sábado, 12 de septiembre de 2009
De Más
Para vaciar tus amores de hogar
Solo con tus ideales de ansiedad
Y migajas machacadas de pasión
Anclada tu metáfora que es desigual
A la voz que consume de más
Paridad entre tus ambiciones
Mediante cóleras de sensaciones
Así la condición es una de muchas
La de salvar tu dicha de tus alegrías
Pasar de la armonía a la memoria
De la vida a la historia
Junto a tus manos idóneas, claras
Poder saborear ese desierto de nada
Construime una sola pieza de aire
Saldá los errores de mi sangre
Si triunfás por un abismo
Mentiroso de acciones mal jugadas
Caes en la cima de unos cuantos
Situada en la mira de unos pocos
12/09/2009
martes, 8 de septiembre de 2009
Sus Ojos Rojos
Ya no le podía hacer recordar lo que vivieron juntos, eso a ella no le importaba más. Ahora solo quería comer, alimentarse.
Rodolfo la miró pasible y aturdidamente. Esos ojos antes azules, ahora rojos, más rojos que el fuego del mismo infierno. La miró hasta que esos ojos rojos lo miraron a él. Asustado, aterrorizado, casi paralizado. Agarró a su hijita y salió corriendo. Confundido, Rodolfo tropezó. “Corré” le dijo a su hijita, pero ella no se podía mover. Esos ojos otra vez, más cerca esta vez, ahora quemaban, ardían. “¡No, No!” Gritó. Pero esos ojos lo enmudecieron. Intentó recobrar sus fuerzas pero antes de poder siquiera pensarlo su cara se lleno de rojo, rojo sangre, la sangre de su hijita. Lo cegó por un instante para luego poder ver nuevamente el fuego y sentir el ardor. Rodolfo cayó, su sangre se mimetizó con la de su hijita y el fuego lo quemó y lo arrastró, se lo llevó.
04/09/2009
sábado, 5 de septiembre de 2009
Sentimiento Próximo
Se quedó pensando, aterrorizado, con su mirada puesta en la nada. Ya no sabía qué era lo que podía llegar a pasar. Toda su vida siempre tuvo ese sexto sentido de intuir las cosas, de saber qué era lo que iba a pasar. Pero ahora no, por primera vez en todos sus 25 años, tenía la mente en blanco. No le gustaba, no quería pensar en nada. Quería su intuición, su sentido de sentimiento próximo.
Su mente en blanco, petrificada, anulada, completamente vacía. Estaba paralizado, no sabía qué hacer. Pensaba en ella y solo la podía ver a ella, nada más, ninguna señal, nada próximo, todo lejano. No aguantaba más, no quería más, se tenía que ir de ahí. Se tenía que levantar, de a poco, primero apoyar las manos sobre el piso para darse impulso y así poder pararse. Sus manos no reaccionaban, no daban impulso, no ayudaban, no servían. Entonces las piernas, levantarse usando las piernas, sin las manos. No, tampoco sirvieron, las piernas reaccionaban pero no tenían fuerza suficiente para levantarlo, necesitaban ayuda. Las manos ya no podían hacer nada. “¿Qué otra cosa queda?” Pensó. Sabía que se tenía que ir de ese lugar, pero no se podía levantar. Sus manos nulas, sus piernas débiles, su mente en blanco. “No puedo, no me puedo levantar, no me puedo ir, no me queda nada más” Pensó.
Decidió hacer un esfuerzo más por sacar a su mente de ese lugar vacio y sin destino en el cual se hallaba. Nada. Solo podía pensar en salir de ahí pero no veía nada, no veía la solución como antes. Más esfuerzo, más concentración. Le apareció ella otra vez pero sin futuro, sin ayuda, solo ella, ahí parada, sola, lejos. “¿De qué sirve verla a ella? Eso no me va a ayudar a salir de acá” Pensó.
Pensó en abandonar. Ya no podía hacer nada más. Se iba a quedar ahí. Esas manos inútiles, esas piernas sin estado, esa mente desnuda, privada de su mayor cualidad, de su única liberación. No podía entender cómo su cuerpo no lo ayudaba, sin su mente no era nada. Se tenía que alejar de ese pensamiento, tenía que liberar su mente, dejarla fluir, no usarla más, no esclavizarla más, dejar de depender de ella y solo de ella. Empezar a confiar en su cuerpo, en sus manos, en sus piernas, en su corazón. Su corazón, se lo olvidó, se olvidó que estaba su corazón ahí también con él, junto a él, adentro de él. Tenía que sentirlo, escucharlo. Sus latidos eran débiles, siempre fueron débiles. Se tiene que dar cuenta, mientras su vida se va, mientras su vida pasa, no se da cuenta.
Intentó escuchar sus frágiles latidos. Apenas podía sentirlos, muy leves. Silencio, tranquilidad, cerró los ojos. Empezó a fluir, el corazón estaba. Lo escuchó pero lo escuchó muy lejano. “Ella siempre me dijo que mi corazón parecía estar a kilómetros de mí” Pensó. Otra vez apareció ella, pero esta vez más cerca y sentada sobre el pasto de un hermoso jardín verde, tan verde como sus ojos. La apartó, sabía que necesitaba concentrarse en su corazón. Volvió a escuchar, esta vez para su sorpresa, esos latidos débiles que ahora se oían más cercanos pero aún lentos y sin fuerzas. Concentración, silencio, tranquilidad, calma. Ya iban ganando fuerzas. Intentó mover sus manos, solo se movió la derecha pero eso no alcanzaba, necesitaba las dos para poder levantarse. Colocó su mano derecha ahora en perfecto estado, en su corazón. Recordó “Ella solía poner su mano derecha en mi corazón”.
La volvió a ver a ella. Ahora mucho más cercana pero de perfil, en el mismo jardín. Su hermoso cabello rubio golpeaba las puertas de su oído izquierdo al ritmo de los ahora no tan débiles latidos de su corazón. “¿Por qué la sigo viendo a ella? No me sirve, no ayuda” Pensó.
Regresó a su corazón. Sus latidos ahora tenían fuerza pero seguían algo lejanos. Empezó a sentir calor en su pierna izquierda, energía, la movió. Había recobrado su buen estado pero sin la derecha no servía de nada. Logró recobrar su mano derecha y su pierna izquierda. Faltaba todavía, tenía que seguir concentrado, su corazón su única salida.
No podía todavía desencadenarse de su mente, soltarla por completo, dejar de buscar las respuestas ahí. Preso de su mente, su mente presa de él. Sin su natural intuición, no había manera de que él supiera exactamente si su corazón iba a poder sacarlo de ahí. Pero sabía que algo estaba pasando, su mano derecha recobró el conocimiento, su pierna izquierda sus fuerzas. No podía, no debía abandonar ahora.
Ya escuchaba con profundidad sus latidos, cada vez parecían más cercanos pero todavía no lo suficiente. Sin embargo, en su mano derecha, que aún seguía apoyada sobre su corazón, podía sentirlos, los latidos. “Son hermosos” Pensó. Nunca los había sentido de esa manera. “Ahora sé lo que sentía ella cuando apoyaba su mano”. Regresó, ella, otra vez, a él. Sentada en ese jardín, ella ahora como él, con su mano derecha en su corazón. Su mirada deslizada tenuemente hacia abajo, parecía desolada, pero su rostro tenía un brillo, un esplendor. Por primera vez él la vio diferente, la entendió. Y por segunda vez se volvió a enamorar de ella. Entendió por qué solo la veía a ella. Ella se levantó y caminó hacia él. Caminó por ese hermoso jardín tan verde, tan luminoso. Sus ojos, ahora color esmeralda como la suma del verde jardín y el celeste cielo que la sostenían, parecían desprender milagros. Llego hasta él, soltó su mano derecha de su corazón y la apoyó en el de él.
Sintió como su mano izquierda recobraba la vida, su pierna derecha las fuerzas. Se levantó de un solo intento. Miró a su alrededor, buscó en su corazón y caminó hacia la derecha, abrió la puerta y salió.
Logró entender que su intuición, su sexto sentido, su única liberación de lo normal, su fuente de inspiración, su sentimiento próximo, nunca estuvo en su mente, estuvo siempre en su corazón y en el corazón de ella.
05/09/2009
domingo, 19 de julio de 2009
No siempre vuelve
No siempre regresa
No siempre llama
No siempre florece
No siempre cambia
No siempre habla
No siempre canta
No siempre termina
No siempre desea
No siempre grita
No siempre sufre
No siempre mata
No siempre espera
No siempre vive
No es de calmar pero
No tampoco es de amar
No por eso nunca
No logra asimilar
19/07/2009
miércoles, 15 de julio de 2009
Abrilos
Cerra los ojos
Abrilos
Responde por mí
Cerra los ojos
Pensa en tu respuesta
Abrilos
Sentí tu corazón
Cerra los ojos
Disfruta de tus latidos
Abrilos
No llorés
No te seques las lágrimas
Cerra los ojos
Gritá
Abrilos
Mirame a los ojos
Cerra los ojos
Sonreí
Abrilos
No te mueras
Abrilos
Abrí los ojos
15/07/2009
jueves, 9 de julio de 2009
Sobre
Sobre tus manos tocaré
Sobre tus ojos miraré
Sobre tus labios besaré
Sobre tus pies caminaré
Sobre tu boca hablaré
Sobre tu cabeza volaré
Sobre tus brazos abrazaré
Sobre tu dolor huiré
Sobre tu felicidad cantaré
Sobre tu vida bailaré
Sobre tu muerte lloraré
Sobre tus cenizas gritaré
Sobre tu corazón escribiré
19/06/2009
jueves, 2 de julio de 2009
Reflejos De Dios
Yo me la quedo y la guardo
La escondo y la cuido
La vivo y la admiro
La amo y la mimo
Cuando Dios me regala su vino
Yo se lo devuelvo al Diablo
Así es más fácil verse al espejo
Más allá de su porvenir
El vino es su reflejo
Cuando Dios me regala su sonrisa
Yo se la vendo a los ángeles
Para que entiendan su postura
Sin la vergüenza de ser infieles
A la realidad de su locura
Cuando Dios me regala sus ojos
Yo se los sirvo a los demonios
Para que coman lo que no quieren ver
Y saciar sus ansias de subir
Sin matar sus deseos de volver
Cuando Dios me regala sus manos
Yo se las presto a los sabios
Así dejan de dibujar su realidad
De pensar en lo superficial
Cuando no saben nada de la verdad
Cuando Dios me regala su corazón
Yo se lo cambio por adicción a los humanos
Siendo su corazón su más fuerte droga
Dios no es adicto a él
Es adicto a las personas
02/07/2009
miércoles, 3 de junio de 2009
Canalizar III
Sin seriedad
De gastar de más
Con sus poesías
Pobres ilusos de
Mis ilusiones de
Cambiar las situaciones de
Luchar al lado de
Un signo que no da
Lugar a ese monstruo de
Igual carácter y de
Poética similar a
Lo que aparenta desde
La voz que cambia cuando
Sube la sangre donde
Pasan sus vidas por
Alergias cambiadas desde
El más allá
31/05/2009
Canalizar II
La anestesia más genial
Un lugar del más allá
Agudo silencio, mirar
Automatizar sensaciones
De su malestar en ocasión
Sabia ocasión
Liberar atrocidad de miles
Personas y vivos de lejos
Gobernar y captar de azulejos
Para silbar esa verdad
Disfrazar
Maltratar
Arruinar
Consolidar
31/05/2009
Canalizar I
dificultades esperadas
anomalías de anormales
prefacios sin escapes
Lugares en donde son
Los ocupantes del alma
Los vacíos del poder
Las magias del saber
Donde quiera de esconder
Libertades de manjares
secuencias de ilusiones
Entrañas con sabores
La sustancia del quedar
Amargo cercenar
Situación provincial
Al imaginar crees
Lo que puede ser
Una locura de atar
Matar y buscar
31/05/2009
martes, 21 de abril de 2009
Nostalgia
De saber encontrarte
De creer soñarte
De sentir mirarte
Nostalgia
Por querer tocarte
Por imaginar pensarte
Por mentir olvidarte
Por rezar besarte
Nostalgia
Como el silencio impensable
Como tu raíz inarrancable
Como la voz insaciable
Como mi corazón imperdonable
Nostalgia
Para el deseo del mañana
Para la soledad descartable
Para el amor incurable
Para mi viaje irrecordable
Nostalgia
21/04/2009
sábado, 21 de febrero de 2009
En Vos
ya no quiere sostenerme
mis pasos se hicieron de vidrio
solo para poder romperse
Mi llanto ya no es llanto
ahora es alcohol, veneno, sal
mi delirio ya no me arrastra
ahora me cansa, me mata
Mis días se hicieron ecos lejanos
para poder escapar a la realidad
mis noches se hicieron sueños cercanos
para poder quedarse en la maldad
Mi espera se convirtió en ironía
mi verdad se convirtió en soledad
mi ilusión se convirtió en disfraz
mi vida se convirtió en vos
21/02/2009
lunes, 9 de febrero de 2009
Adiós
No está en mis planes regresar por más que mi corazón me lo ruegue. Sí está en mis planes llegar a donde sea que mi alma sin rumbo me indique. Porque en este viaje ya no importa el corazón, por más negro que se halla vuelto, sé que perdió la razón, la locura lo alcanzó y se cansó.
Sobran muchas razones para este viaje, ninguna de ellas me convence pero no lo hago por las razones sino por la falta de noches, la falta de días y la falta de todo lo que me hace falta. Tampoco pienso tomar atajos, se que es un viaje que no se puede acortar y eso lo hace aún más necesario.
Así que te digo que antes de partir voy a fumar mi último cigarrillo y a decirte adiós con mi alma junto a mí y mi corazón junto a ti.
Adiós.
04/02/2009
